De la Aldea Virtual a la Aldea Rural
Luís Ángel Fernández Hermana - @luisangelfh
1 abril, 2010
“Propuesta de Gilda Sotomayor García, doctoranda por la Universidad de Salamanca, para un proyecto de investigación, que fue publicado como colaboración en el libro “Aprendizaje invisible” (Cristóbal Cobo y John W. Moravec), en la sección sobre propuestas, experiencias y perspectivas audaces para el diseño de culturas de Innovación Sostenible. Sotomayor participó en la creación del proyecto RepobLab del Laboratorio de Redes Sociales de Innovación, en el que sigue colaborando”.
De la Aldea Virtual a la Aldea Rural
Una experiencia de Socialización y Formación Abierta en Red para la Repoblación Rural
Por: Gilda Sotomayor García – 2010
La familia unida por la semejanza de almas es más sólida y es más querida que la familia unida por las comunidades de sangre. (José Martí)
Introducción
Cuando me enteré de la convocatoria sobre propuestas, experiencias y perspectivas audaces para el diseño de culturas de innovación sostenible, inmediatamente pensé que ésta podía ser una magnífica oportunidad para compartir algo que venía madurando hace un tiempo y que, si bien es cierto, tiene motivaciones académicas orientadas a una investigación etnográfica virtual que pretende aplicar el pensamiento de diseño para la innovación social, responde sobre todo a una inquietud de hace mucho tiempo atrás, cuando trabajaba para el Ministerio de Educación como capacitadora de maestros de escuelas rurales en Perú.
En aquella época, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) recién estaban empezando a surgir como el nuevo medio que podía remplazar las viejas tecnologías de la radio, cintas VHS y correo postal que aún se utilizaba para la formación a distancia. Lamentablemente estos planes nacionales de capacitación y actualización docente no dejaban de ser esas típicas acciones que ponen en marcha las instituciones oficiales y la educación formal, donde casi siempre se prioriza la enseñanza y se olvida la importancia central que tiene dejar de estudiar, para comenzar a aprender. Se producía así un efecto perverso donde las comunidades rurales, ya de por sí abandonadas y casi despobladas por el proceso de migración del campo a la ciudad, estaban terminando de ser aniquiladas con esos planes de capacitación que en vez de acercar, alejaban cada vez más la educación de su auténtico compromiso con la comunidad de práctica. Pero como bien dice Jerome Bruner (1988: 132), no se trata sólo de que el hombre deba apropiarse del conocimiento, sino que debe apropiarse de él en una comunidad formada por aquellos que comparten su sentido de pertenencia a una cultura (comunidad de práctica). Y esto era justamente lo contrario a lo que se solía hacer en esos tiempos y en aquellos lugares.
Pero el tiempo y el espacio cambiaron radicalmente, hoy nos encontramos en España diez años después, y lo que se puede observar es una realidad completamente distinta. Si bien no deja de ser problemática, quizá es más rica en su capacidad de respuesta y posibilidades de solución. Es cierto que estamos atravesando una situación de crisis, pero hay que tener presente que en toda crisis existe peligro y oportunidad y en la crisis actual tenemos un gran problema (económico, político y medioambiental), pero también contamos con una magnífica oportunidad (tecnológica, comunicacional y educativa).
La Crisis como Riesgo
Un mundo en crisis implica toda una cultura en crisis y esto es lo que estamos enfrentando hoy en día tras el proceso impulsado por la revolución industrial, que continúa manteniendo su “lógica” de expulsar gente de las zonas rurales y de la producción primaria de bienes, para favorecer la acumulación del capital que requiere mano de obra y materia prima baratas en las grandes urbes. Así, cincuenta años después de iniciado el proceso de migración hacia las ciudades, uno puede ver que la estrategia de desarrollo nacional ha sido una sola, ya que los sucesivos gobiernos han apostado por un modelo de crecimiento en el que, por aquello de optimizar los recursos y las inversiones, resulta mucho más rentable construir infraestructuras para una población hacinada en grandes urbes, que actuar en miles de núcleos desperdigados. Eso, sin contar la ventaja económica que representa para las grandes corporaciones disponer de enormes mercados de mano de obra y consumo más o menos centralizados.
Como resultado de este proceso, las ciudades se han hecho insostenibles, y se han ido deformando en lo que hoy conocemos como megalópolis, con sus tremendos índices de desempleo, inseguridad y carencias de todo tipo. Esto es así, porque cuanto más grande se vuelve una ciudad, más incontrolable y ajena se torna para sus mismos habitantes, no sólo porque estos ya ni se conocen lo suficiente entre sí, sino porque la dimensión de los problemas de convivencia con el ambiente empieza a superar la capacidad de respuesta comunitaria.
Así pues, las nuevas generaciones terminan asentándose en las ciudades que crecen a un ritmo vertiginoso, dejando un reguero de aldeas con poblaciones envejecidas, al borde de la desaparición, llegando a producirse el fenómeno de despoblación que han sufrido todas las zonas rurales, al punto que hoy podemos encontrar más de 2600 pueblos abandonados o casi despoblados a lo largo y ancho de toda la geografía española. En efecto, se calcula un total de 2.648 de estos pueblos abandonados en todo el país (según datos del INE), ubicados principalmente en la meseta castellana de las provincias de León, Soria, Guadalajara, y sobretodo en la provincia aragonesa de Huesca, donde se encuentran hasta un total de 400 núcleos rurales en los que no vive nadie. Cataluña por su parte tiene aproximadamente 118 pueblos abandonados; por provincias, Lleida y Barcelona son las que cuentan con más, 50 y 33 respectivamente, seguidas de Girona con 28, y Tarragona con siete. Es más, este año se ha publicado una Guía de Pueblos Abandonados del Pirineo Catalán, todo un estudio exhaustivo de la zona más despoblada de Cataluña realizado por Joaquim Costa Bonet y Belén Gomez Aralar.
Sin lugar a dudas, todo esto nos muestra una ambivalente y contradictoria realidad, la cual nos muestra, por un lado, tierras sin cultivar, casas vacías o inhabitables en pueblos abandonados, muchos de los cuales encierran un patrimonio arquitectónico y cultural destacable como iglesias románicas, ermitas y bellísimos ejemplos de arquitectura popular, objetos en desuso, comida para tirar, energía sin aprovechar; mientras que, por otro lado, una gran cantidad de gente tiene necesidad de techo y de refugio, lucha para poder pagar su hipoteca, con necesidad de alimentarse, con una falta de puestos de trabajo asalariado y con tiempo que ahora le sobra, por el paro al que están condenados.
Frente a esta situación, no queda más que asumir que es el momento de poner a trabajar nuestra imaginación para plantear alternativas de solución que involucren la participación ciudadana para, por ejemplo, transformar un pueblo sentenciado al abandono, convirtiéndolo en un pueblo vivo capaz de generar recursos propios que sea ejemplo para muchos otros. En ese sentido, estamos presenciando un progresivo e imparable fenómeno de migración, de personas jóvenes en general, familias con hijos pequeños, que dejando atrás su pasado urbano, están buscando en el campo el punto de partida de una vida nueva y distinta. Al fin parece que el futuro ya no está en la ciudad, y aunque se huye de las grandes urbes, a veces mitificando el medio rural, lo cierto es que las personas se encuentran en un momento en el que sus prioridades han cambiado y comienzan a valorar muy positivamente las ventajas de vivir en un pueblo. Se produce así el “viaje inverso” de la ciudad al campo, donde el pueblo se convierte no sólo en un lugar para retirarse, sino desde donde se puede estar muy activo, siendo cada vez más común que pequeñas empresas de producción, de transformación agroalimentaria, de agricultura ecológica o de turismo rural, se instalen en pequeñas poblaciones.
Es más, gracias a las nuevas tecnologías y a la mejora de las comunicaciones, los pueblos ofrecen muchas oportunidades y nuevas posibilidades para hacer cosas distintas a lo que se hacía tradicionalmente. No perdamos de vista que el trabajo se ha deslocalizado gracias a la revolución informacional, y con ello se han abierto nuevas posibilidades empresariales y de teletrabajo. Por eso cada vez es más frecuente que en el medio rural se desarrollen nuevas empresas dedicadas a actividades innovadoras gracias a las TICs, y a la consiguiente mejora de las infraestructuras y comunicaciones.
De hecho, muchos de estos pueblos abandonados reúnen todas las condiciones para convertirse muy bien en destinos turísticos si se hiciesen las inversiones necesarias: granjas escuela para aprender bioagricultura, pueblos enteramente ecológicos donde podamos ver aplicadas las últimas tecnologías verdes, museos etnográficos vivos donde sus antiguos vecinos pudieran explicar cómo se vivía antiguamente, buena gastronomía, actividades y naturaleza. Algunos organismos impulsores de este tipo de proyectos son el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte que desarrolla el proyecto Pueblos Abandonados junto a las Comunidades de Aragón, Castilla la Mancha y Extremadura. La Fundación Navapalos, creada por la ONG Inter-acción, ha contribuido de forma decisiva a la rehabilitación de Navapalos (Soria). CCOO de Aragón es Promotor de la rehabilitación del pueblo Morillo de Tou (Huesca). Por otra parte la Generalitat de Cataluña (Departamento de Agricultura, Ganadería y Pesca) desarrolla labores de rehabilitación de pueblos en el Pirineo leridano, como Aramunt Vell, Font-Calda, Ogassa o Torreblanca. Gracias a estos proyectos se suele conseguir un doble objetivo: por un lado hacer renacer un núcleo rural abandonado de forma parcial o total y, por otro, desarrollar una actividad económica para que los nuevos habitantes puedan instalarse con garantías de estabilidad.
Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos realizados, la realidad es que la situación sigue siendo grave. Todavía no se ha conseguido frenar el abandono y el despoblamiento de los pueblos, especialmente por la ausencia de medidas para rejuvenecer su población y la falta de perspectivas de futuro, lo que hace que muchos jóvenes sigan emigrando de estas zonas donde la situación real de necesidad que están atravesando crece exponencialmente, al mismo ritmo que empeora la situación económica. De ahí la necesidad de atender con solvencia esta problemática desde diferentes frentes, para lo cual solo hace falta un cierto impulso y apoyo por parte de las autoridades locales. Pero, sobretodo, es necesario fomentar la participación ciudadana, por ejemplo, a través de las redes sociales que pueden servir no solo como plataformas de interacción social, si no de aprendizaje y producción del conocimiento colectivo en Internet. Es en este entorno tecnológico desde donde se puede trabajar y proponer planes de repoblación y estudios de viabilidad de dinamización de los pueblos abandonados del mundo rural.
La Crisis como Oportunidad
No cabe duda que en nuestra sociedad, el poder es el poder de la comunicación, en tanto que el poder y la política intervienenen el proceso de construcción de la mente humana a través de la comunicación. Esto es lo que plantea Manuel Castells (2009) en su última obra, donde da cuenta que la comunicación de masas está siendo transformada por la difusión de Internet y la Web 2.0 así como por la comunicación inalámbrica. En efecto, la emergencia de la autocomunicación de masas desintermedia a los medios y abre el abanico de influencias en el campo de la comunicación, permitiendo una mayor intervención de los ciudadanos, lo cual ayuda a los movimientos sociales y a las políticas alternativas. Pero, al mismo tiempo, también las empresas, los gobiernos, los políticos intervienen en el espacio virtual. De esta forma, el poder se decide cada vez más en un espacio de comunicación multimodal en donde se juega una lucha, que nos lleva a pensar que quien gane la batalla de las mentes ganará la batalla del poder.
Así pues, el desarrollo de la web social y las redes nos estaría ofreciendo una magnífica oportunidad para aprovechar la ventaja de aprender libremente con los otros y de los otros. De ahí que la comunicación educativa tenga como reto ganar esta batalla, lo cual significa considerar a la comunicación no como un mero instrumento mediático y tecnológico, sino ante todo como un componente pedagógico. En la comunicación educativa así entendida, convergen una lectura de la pedagogía desde la comunicación y una lectura de la comunicación desde la pedagogía (Kaplun, 1998).
Esta tarea educativa se ha hecho una urgencia de primerísimo orden, más aún en esta situación actual que estamos atravesando, caracterizada por una “crisis” que no es más que un síntoma de un proceso mucho más sutil y complejo. Para Pigem (2009), nos enfrentamos a una crisis de consciencia, de falta de sentido, de alteridad, de responsabilidad, de integridad, de visión sistémica y ecológica. Y es que hay una burbuja mucho más antigua y mucho mayor que la burbuja bursátil y la burbuja inmobiliaria. Es la burbuja epistemológica: la burbuja en la que flota la visión economicista del mundo, la creencia en la economía como un sistema puramente cuantificable, abstracto y autosuficiente, independiente tanto de la biosfera que la alberga, como de las inquietudes humanas que la nutren. En este sentido, la crisis del sistema económico tiene su origen en una crisis de percepción.
Hoy sabemos que nuestro rumbo no es sostenible a escala económica, energética, ecológica o psicológica, de ahí que la ética de la responsabilidad hacia la calidad y la preservación de la vida, tenga que ser fomentada a través de la formación. Ella nos debe hacer capaces de promover sociedades sostenibles, que impulsen la satisfacción de nuestras necesidades y la realización de nuestras aspiraciones, sin disminuir las oportunidades de nuestros sucesores dentro del mismo espacio vital (Brown, 1998). Así pues, indagar en la sostenibilidad obliga a identificar las redes de dependencia entre todos los elementos implicados, entre ellos el principal: las TICs y su creación más importante: la Web Social (2.0). Por eso creemos que la propuesta de formación sostenible es viable, de hecho hacia ella camina la sociedad de la información con sus descubrimientos. Hoy contamos con las Redes Sociales Virtuales (RSV), ellas no sólo se están erigiendo en una de las vías más populares en el uso de Internet en los más diversos campos de actividad, sino que a la vez, son una fuente inagotable de procesos de innovación relacionados con nuevos modelos sociales.
En este contexto de oportunidad tecnológica y educativa, surge nuestra iniciativa que se basa en la creación de una RSV que sea capaz de autoformarse en materia de diseño de comunidades sostenibles para la repoblación rural. Esta experiencia de participación ciudadana y acción colaborativa a través de Internet, estaría encaminada a ofrecer una oportunidad para que las personas puedan diseñar sus propias soluciones a problemas de vivienda, trabajo y vida sana. Pero no sólo se trata de crear soluciones creativas, sino de ponerlas en práctica, para lo cual la RSV deberá tener como reto materializarse en forma de Red Social Física (RSF) a través de la rehabilitación y repoblación de un pueblo abandonado. Se trata,pues, de construir una comunidad de práctica virtual para que sea antesala de una comunidad de práctica rural.
Esta original propuesta de diseño social puede despertar inquietudes por saber si realmente cabe la posibilidad de que los espacios virtuales sean susceptibles de materializarse, es decir si puede construirse desde una comunidad virtual, una comunidad presencial que opere dentro de las fronteras físicas impuestas por la ubicación común de sus integrantes. Al respecto podríamos responder que de alguna manera las comunidades virtuales ya engendran comunidades presenciales, eso es lo que se plantea en “In the Bubble: Designing in a Complex World,” donde John Tackara destaca que la extensa conversación global que mantienen millones de internautas en blogs, foros y listas de correo no ha sustituido a la necesidad de reunirse en espacios físicos, sino que la ha estimulado. El circuito y la industria de las conferencias profesionales, los festivales, simposios y jornadas ha crecido exponencialmente en la última década, como una forma de turismo cultural, pero también como una necesidad para cohesionar a los grupos profesionales y de intereses que se establecen en la Red.
Por su parte Juan Freire, también estima que la cultura digital está regresando al mundo de lo material, para ejemplificar este hecho nos cuenta cómo en el mismo corazón de la revolución digital se ha desarrollado una cultura emprendedora material. Es San Francisco la que se ha convertido en una incubadora de todo tipo de negocios relacionados con lo material (gastronomía, muebles, moda) que han diversificado enormemente la oferta cultural de la ciudad y la han convertido en un espacio urbano sumamente atractivo. Estos nuevos emprendedores de la cultura material serían herederos directos de los emprendedores de la cultura blog y, de hecho, en muchos casos son las mismas personas las que, tras desarrollar proyectos digitales, lanzan ahora negocios basados en lo material. De todo esto, podríamos deducir que estos dos tipos de comunidad (virtuales y presenciales) no son mutuamente excluyentes, de hecho, como hemos visto, Internet favorece la movilidad y permite que las personas decidan cómo y con quien establecer lazos, en lugar de vivir bajo reglas y normas asumidas por generaciones de personas ubicadas en el mismo lugar de convivencia.
En relación a esto, también Yus (2007) en Virtualidades Reales, considera que en el nuevo milenio las relaciones virtuales están marcadas por un proceso de materialización física, un proceso por el que las interacciones que allí se llevan a cabo han obtenido una connotación claramente local, como ocurre, por ejemplo, con los jóvenes que se conocen en los chats de Internet y luego quedan en un sitio (físico) concreto para conocerse “en persona”. Son las famosas quedadas, las que pueden llevarnos a establecer una relación más sólida de amistad o de pareja sentimental, por un lado, y por el otro, a una acción organizada como los Flashmob (multitud instantánea) en la que un gran grupo de personas se reúne de repente en un lugar público (convocadas a través de móviles e Internet), realiza algo inusual (en la mayor parte de los casos, no tienen ningún fin más que el entretenimiento, pero pueden convocarse también con fines políticos o reivindicativos) y luego se dispersa rápidamente.
Se puede afirmar entonces, que si las comunidades físicas han sufrido una evolución por la cual se han tornado definitivamente en virtualidades reales, las comunidades virtuales han sufrido una evolución paralela por la que se han convertido en realidades virtuales, con claro énfasis en lo real. De aquí, deduce el autor, que hoy estamos en presencia de una nueva noción del espacio, donde lo virtual y lo físico se difuminan, al punto que se han llegado a hibridizar las relaciones que surgen en él. Por eso, el interés fundamental de Yus (2007:57) es “estudiar la evolución que han experimentado las comunidades físicas hacia su progresiva virtualización, y las comunidades virtuales hacia su progresiva materialización, con convergencia en el estadio actual que muestra la tendencia clara hacia una hibridación de cualidades físicas y virtuales.”
En este sentido, vemos pues, que este nuevo panorama que se dibuja ante nosotros, se nos presenta ideal para la realización de proyectos, experiencias y diseños de comunidades virtuales como la que proponemos en este proyecto. Experiencias de este tipo pueden servir para ofrecernos más luces sobre esa posibilidad que nos ofrece Internet y las RSV en cuanto a la aparición de nuevas formas de socialización, nuevos estilos de vida y nuevas formas de organización social, más allá de las que conocemos hasta ahora. Precisamente, una de las grandes ventajas de la globalización, es que ella extiende de manera radical las posibilidades de que cada ciudadano de este planeta interconectado – la patria de todos- construya su propia identidad cultural, de acuerdo a sus preferencias y motivaciones íntimas y mediante acciones voluntariamente decididas. Pues, ahora, ya no está obligado, como en el pasado y todavía en muchos lugares en el presente, a acatar la identidad que, recluyéndolo en un campo de concentración del que es imposible escapar, le imponen la lengua, la nación, la Iglesia, las costumbres, etcétera, del medio en que nació (Vargas Llosa, 2000).
Justificación
Visto lo anterior podemos deducir que RepobLab, como así hemos denominado a este Proyecto de Formación Abierta en Red, se justifica principalmente por dos razones o motivos de peso, a saber:
a) En el plano socio-económico y medio ambiental, porque la naturaleza es nuestro hábitat y es hacia el mundo rural al que debemos de volver la mirada, pues es desde ahí que la naturaleza está mostrando su rostro más triste y desgarrador tras haberse dejado sumergidos en el abandono a numerosos núcleos rurales. Si bien es cierto que existen proyectos institucionales de repoblación, ayudas del gobierno, iniciativas de particulares, y hasta una nueva Ley para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural que promete cambiar esta situación, no existe todavía un plan concertado que aúne los esfuerzos de todos los estamentos del Estado para promover el asentamiento de nuevos pobladores en zonas rurales, y evitar así la dramática situación de abandono en que se encuentran muchas comarcas españolas. Esta situación obliga a atender con solvencia esta problemática desde diferentes frentes, para lo cual es necesaria la participación ciudadana que puede ser estimulada a través de Redes Sociales Virtuales, desde las cuales se trabaje y proponga planes de repoblación y diseño de comunidades sostenibles.
a) En el plano tecnológico-educativo, porque se necesitan otras posibilidades de mirar el e-learning, más allá de esa visión mercantilista, apostando por su dimensión social dirigida a mejorar las vidas de las personas y sus relaciones, y de transformar aquellos aspectos más problemáticos de su entorno. Se trata de convertir la educación a distancia, en una educación sin distancia, crítica, participativa, colaborativa, y sobretodo compartida en todas partes y sin exclusiones, es decir una Formación Abierta en Red.
En ese sentido, en lugar de usar sistemas cerrados de gestión del aprendizaje como lo hacen las instituciones educativas, se trata de usar un conjunto de herramientas entrelazadas en open-source de la web 2.0, para que el aprendizaje sea más un actividad creativa, donde el punto de encuentro apropiado sea una plataforma, cuya arquitectura abierta y dimensión social permita un auténtico E-learning 2.0, como propone Stephen Downes.
Se trata entre otras cosas, de promover la Formación Abierta en Red y el Aprendizaje no Formal, aprovechando las oportunidades que brindan los espacios sociales que se han generado a partir de la Web 2.0 y así establecer el aprendizaje social abierto (Open Social Learning), que es la nueva revolución de la educación 2.0. Con esto se pretende responder de forma efectiva a esta llamada a la acción por una educación abierta que el NMC (New Media Consortium) y la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) han hecho pública, como resultado del debate de los cuarenta expertos congregados en el último Open EdTech (Barcelona, 19 y 20 de octubre de 2009), y que se concreta en tareas prioritarias como: fomentar la reutilización y reelaboración de «medios ricos», otorgar acreditaciones sobre la base de resultados del aprendizaje (no sólo del aprendizaje reglado y formal), y sobretodo habilitar una nueva cultura académica (y educativa) basada en compartir el conocimiento.
Destinatarios
Creemos que toda la sociedad civil debe implicarse en esta tarea de sensibilización social hacia el medio ambiente. En ese sentido la conciencia ecológica de las personas y la conciencia ecológica colectiva son necesarias para este proyecto, que aspira validar una nueva manera de entender la calidad de vida desde la perspectiva de nuestras verdaderas necesidades. Por eso RepobLab pretende llegar a todas aquellas personas que demuestren un verdadero interés profesional y/o personal por participar en él, porque necesiten mejorar su calidad de vida y/o se encuentren sensibilizadas, interesadas y atraídas por el mundo rural y su repoblación y revitalización. Para esto se busca propiciar la generación de un ambiente caracterizado por la diversidad social, de modo que el proyecto se dirija a los diferentes sectores sociales, donde participen personas emprendedoras, o grupos con mucho entendimiento según oficios y profesiones, que formen a su vez, grupos de trabajo funcionales.
Esto supone personas con alguna destreza, cualificadas en conocimientos prácticos sobre lo que conlleva la vida en el campo, como por ejemplo trabajar en energías alternativas, alimentación ecológica, eco-construcción, bio-climática, carpintería, soldadura, fontanería, conocimiento agrícola o ganadería, educación, arquitectura, nuevas tecnologías, etc. Es decir, personas que tengan conocimiento y experiencia en alguna de estas u otras líneas de acción necesarias para el diseño y desarrollo de comunidades sostenibles en el medio rural. De lo que se trata es no sólo de rehabilitar y repoblar un pueblo abandonado, sino sobre todo revitalizarlo con gente que también esté dispuesta a emprender algún tipo de iniciativa laboral, ya sea cultural, comercial, o de cualquier tipo. Asimismo, que contribuyan a la dinamización del mercado rural, con la aparición de núcleos de alta tecnología para tele-trabajadores e investigadores.
Recursos Humanos
Los recursos humanos necesarios para llevar a cabo el proyecto son básicamente de dos tipos:
a) Gestores y Coordinadores: Encargados de la planificación, organización, seguimiento y evaluación del proyecto. Como responsables coordinadores del proyecto se encargan de diseñar, gestionar y desarrollar la Red Social Virtual para la creación de la comunidad y la generación y gestión del conocimiento en red. En este ámbito tenemos todo un referente como el Citilab, que ha asumido una posición de liderazgo gracias a su iniciativa como es el Laboratorio de Redes Sociales de Innovación (Lab-RSI), una propuesta destinada a fomentar el aprendizaje, la investigación e innovación, el desarrollo de proyectos y la consultoría en el área de las RSV de Innovación.
b) Colaboradores: Contemplamos convocar a todas aquellas personas voluntarias para llevar a cabo RepobLab.Organizaremos así un equipo conformado por profesionales o aficionados, tecnólogos, docentes, investigadores o simplemente usuarios avanzados que deseen dar algo de su tiempo y conocimientos para mejorar y contribuir con este ambicioso proyecto. Dentro de los colaboradores podemos distinguir dos tipos:
– Formadores, los mismos participantes y miembros de la Red Social, todas aquellas personas adscritas a alguna línea de trabajo y que colaboran como un intermediario más entre la información que hay en el “ambiente” para transformarla en conocimiento. – Investigadores, personas que forman parte de la comunidad y están adscritas a alguna línea de investigación del proyecto RepobLab. Lo que se pretende es crear todo un grupo mutidisciplinar de profesionales o aficionados que trabajen colaborativamente desde la Red formando, aprendiendo e investigando, para que así todos juntos podamos impulsar el desarrollo de procesos de formación e investigación libre y abierta, en el tema del diseño de comunidades rurales sostenibles. La idea es que con el tiempo este grupo pueda convertirse en toda una comunidad virtual multidisciplinar, que apueste por las TICs y el Desarrollo Sostenible y cuya misión sea ofrecer Formación e Investigación Abierta en Red para la Repoblación Rural.
Al final de esto documento ofrecemos en el Anexo, una lista de algunos grupos, asociaciones, fundaciones, etc., que desde la Red ya están trabajando en torno a los temas de desarrollo rural y economía sostenible, con quienes podríamos establecer sinergias para empezar a llevar a cabo dicha iniciativa.
Metodología
Nuestro Proyecto tiene como modus operandi el Trabajo Colaborativo en Red. Esto implica entonces, trabajar bajo dos modalidades o fases:
Primera Fase (Aldea Virtual) RepobLab
Esta primera fase contempla la creación de la Red Social en la que se cimiente la comunidad virtual, siguiendo un modelo de comunidad de aprendizaje libre y abierto, con una pedagogía de igual a igual, donde los recursos a disposición sean útiles a sus miembros, pero también a la amplia comunidad de Internet. Es aquí donde radica la singularidad de esta iniciativa: no sólo proponemos el uso formativo de las TICs para la repoblación rural, sino que ésta Formación en Red tenga un carácter social. En otras palabras, se trata de ofrecer un e-learning 2.0, lo cual implica que en lugar de usar sistemas cerrados de gestión del aprendizaje, como lo hacen las instituciones educativas, se usa un conjunto de herramientas software libre y open-source, licencias Creative Commons, para contenido y acceso socialmente abierto, que se crea, comparte, remezcla y reutiliza de acuerdo a las necesidades e intereses de los participantes.
Lo que se persigue es que se construya un espacio virtual como entorno personal de aprendizaje, donde se ejercite la responsabilidad del aprendiz en su propio aprendizaje, de modo que éste no proceda de ningún diseño del contenido de aprendizaje previo, que provenga de algún agente externo, sino que dependa de los propios participantes y de cómo sea usado y aprovechado por cada quien. Este aprendizaje informal no depende de una autoridad central, en la medida en que al compartir contenido abierto, la función del intermediario institucional desaparece y permite relaciones directas. Se trata de crear una Comunidad lo suficientemente compacta y capacitada, donde sus miembros lleguen a adquirir ciertas competencias que les permitan posteriormente dar el gran salto, y llevar a cabo la migración del espacio virtual al espacio físico, con las máximas garantías del caso. Para ello la Plataforma Social que se utilice deberá constituirse en un espacio donde se establezcan sinergias con todos aquellas personas y grupos, que desde sus distintos campos de acción (permacultura, ecoarquitectura, educación, etc.), puedan colaborar para llevar a cabo la tarea de repoblar un pueblo abandonado.
Aquí es fundamental la Metodología y Estrategia de trabajo (gestión, moderación, dinamización, tutoría) de la RSV para alcanzar los objetivos que enfaticen el aprender de forma colaborativa, con otros, en grupo, compartiendo objetivos y distribuyendo responsabilidades. Para esto la Metodología de trabajo ha de ser consensuada, promovida y ejecutada por el equipo de gestión de la RSV (gestores de RSV, moderadores, dinamizadores, tutores). Esta metodología permite desarrollar estrategias para elaborar productos que no son sólo los frutos de los meros intercambios entre los miembros de la RSV (donde predomina el histórico cronológico), sino productos nuevos promovidos por esos intercambios (donde predomina la síntesis, la elaboración temática o, directamente, de conocimiento). En ese sentido la RSV deberá combinar la gestión de las relaciones a corto plazo con las necesidades y demandas que estas van expresando a mediano y largo plazo. Los gestores de la RSV son los que deben velar por el mantenimiento de esta visión para conseguir los objetivos planteados.
Es necesario recalcar que el contenido de la RSV no debe basarse sólo en lo que saben algunos de sus usuarios, o todos ellos, sino en la generación y gestión colectiva del conocimiento que interesa a la RSV. Estos contenidos dependen también de la orientación de la red hacia otras redes para intercambiar información y conocimiento, estén o no en la misma organización. Como sostiene el director de Lab-RSI, Luis Ángel Fernández Hermana, esta es la auténtica inteligencia de las interacciones, en tanto que hablamos de redes sociales de conocimiento (RSC), no de comunidades ni de espacios de mera socialización. Con esto último se refiere a esos espacios de las plataformas de servicios web, mal llamadas redes sociales, cuya oferta principal consiste en compartir, en un espacio cerrado, perfiles y fichas de usuario, actualizar estados compartiendo fotografías y pequeñas noticias y mostrar adhesión a llamamientos o convocatorias incorporando el perfil a una lista o grupo. Como sostiene David de Ugarte (2007), esto no ha hecho más que provocar una verdadera recentralización de la conversación distribuida en entornos cerrados tipo libros de cromos (facebook, orkut, tuenti, sonico, xing, etc.) que han sido los protagonistas de la emergencia de una cultura de la adhesión opuesta a la cultura de la deliberación propia de la blogsfera.
Lejos de este usual planteamiento, lo que se busca es diseñar un RSV donde se produzca auténtico conocimiento colectivo, esto es una RSC para lo cual pueden servirnos plataformas tecnológicas, como las desarrolladas por Symmetric. De hecho, ya se han dado algunas pruebas piloto de estas plataformas en universidades como la de Columbia o la UPC, Ramón Llull o la Universitat Internacional de Catalunya. Para José Luis Mancho, su director, estas plataformas colaborativas programables para trabajar por Internet, son de gran utilidad en los entornos educativos donde generalmente proliferan, como señala Gros (2008), plataformas de aprendizaje virtual, que “permiten un intercambio de información y discusión, pero no están pensadas para favorecer el proceso de construcción del conocimiento…” Para esto se hace necesario entornos que permitan el surgimiento de las ideas, su mejora continua, y sobretodo que esto lo haga la comunidad, o sea que la comunidad tenga la responsabilidad compartida de dar vida a las ideas, mejorarlas, enriquecerlas, etc.
En cuanto a los ejes o líneas de trabajo deben ser temas ambientales, relacionados con la sostenibilidad: Como ejemplo, proponemos trabajar en Agricultura Biológica, Biodinámica, Permacultura, Eco-Arquitectura, Bioconstrucción y oficios de la construcción, Energías Renovables, Pymes rurales, Economía local y financiación para el empleo en el mundo rural, Banca ética, Educación Alternativa Waldorf, alimentación sana, medicina alternativa y terapias naturales, facilitación de grupos y resolución de conflictos y todo lo necesario para el Diseño de comunidades sostenibles. Para esto contamos con toda una referencia mundial que es el Curso Virtual Gaia Education de Diseño para la Sostenibilidad, que tiene como objetivo principal ofrecer a personas de todo el mundo, los principios, temas y aspectos fundamentales que se deberían tener en cuenta para el diseño y desarrollo sostenible de comunidades.
La idea es utilizar todo lo necesario para la capacitación, apoyo técnico y construcción de habilidades y recursos, que nos permita impulsar una experiencia exitosa de diseño y desarrollo de una comunidad sostenible dentro del espacio virtual y posteriormente dentro de un espacio físico (pueblo abandonado). En definitiva, la propuesta de formación dependerá de los contenidos y actividades de aprendizaje que ofrezcan las personas y los grupos que deseen colaborar dentro de la Red, trabajando en equipos y talleres temáticos para que los participantes compartan y construyan conocimiento. El producto final a obtener deberá ser un Proyecto o Plan de Diseño y Desarrollo de la futura Ecoaldea, que se proyecte levantar en el núcleo rural abandonado.
Para ello se deberá realizar una programación anual de trabajos infraestructurales que contemple desde el sistema integrado de energía, de producción de alimentos y de almacenamiento, aspectos como la ubicación y forma de construcción de las casas, los servicios básicos de agua y desagüe, alumbrado público, recogida y reciclaje de basura, electrificación, arborización, etc. Además de los proyectos personales o grupales de nuevos eco-emprendimientos, comercio electrónico y pymes rurales, y de crear juntos un Estatuto Básico complementado con los Reglamentos Internos, los cuales pueden ser democráticamente cambiados en las reuniones decisorias presenciales. Ahora bien, sabemos que la Red es buena para planear, pero las planificaciones son sólo energía de la mente, intelecto. Así que la comunicación virtual del grupo tiene que ir unida y matizada con ocasionales encuentros presenciales (quedadas) en los cuales se brinde la oportunidad de definir mejor las actividades y relaciones establecidas entre las personas y su entorno físico. Por eso, en esta etapa el trabajo no se limita a la virtualidad, ya que también es necesario valerse de actividades de tipo presencial que se maticen con las virtuales, antes que se materialice definitivamente en el espacio físico.
Segunda Fase Presencial (Aldea Rural) VilaTics
En esta segunda fase se hace necesario materializar a la Comunidad Virtual, es decir aquí deberá darse la migración definitiva del espacio virtual al espacio físico. Eso supone que los miembros de la comunidad virtual tengan que reunirse “cara a cara” en el terreno despoblado, para ir plasmando en la realidad el plan esbozado, organizándose en grupos y con una división del trabajo según programa y calendario de ejecución de obras. Se trata de “pasar de la teoría a la práctica”, teniendo en cuenta todo lo que se ha construido en la Red previamente. Aquí ya podremos obtener al grupo final de los verdaderos repobladores, pues serán los hechos y el trabajo de obra, los que demostrarán finalmente el perfil real del participante.
Como vemos en esta segunda fase se ha de aplicar y poner en marcha el Proyecto Piloto de diseño de comunidad sostenible bajo la forma de Ecoaldea. Sugerimos esta forma por tratarse de una alternativa de vida comunitaria que puede ayudar a solucionar el problema del abandono de los pueblos en el medio rural. Este modelo resulta ser toda una iniciativa creativa que se está convirtiendo en verdadero laboratorio vivo para un futuro sostenible, pues combina soluciones de vivienda (un derecho, y no un negocio), estilo de vida y valores ecológicos.
Podríamos decir que una Ecoaldea es una suerte de Living lab en materia de sostenibilidad. Así como existen living labs que trabajan en torno a las TICs, como es el caso paradigmático del MediaLab del MIT, en el caso de la sostenibilidad podemos mencionar como todo un referente a la Ecoaldea Fidhorn en Escocia. En ese sentido, lo que se quiere, es seguir este modelo de laboratorio de vida ecológica y así brindar la posibilidad de que en España se pueda diseñar todo un living lab de la Sostenibilidad al mismo nivel que la Ecoaldea Fidhorn . De modo provisional, aquí le llamaremos VilaTics a este Proyecto de Ecoaldea, en tanto se trata de una propuesta que promueve el respeto por la naturaleza y una forma de vida sostenible (como es el caso de una villa -vila- o aldea rural), a través del uso inteligente y creativo de las TICs.
Posible localización
Recordemos que, en una primera etapa, la comunidad se construye y asienta en el espacio virtual, en la plataforma de Red Social diseñada para ese fin, de modo que posteriormente pueda migrar y proyectarse, en cualquier núcleo rural abandonado. Por eso RepobLab es flexible en cuanto a su materialización y localización física posterior. Como una sugerencia, planteamos ejecutar el Proyecto Piloto en Cataluña, que puede resultar una buena opción, no solo porque sufre el problema de la despoblación rural y cuenta con estudios recientes sobre pueblos abandonados del Pirineo Catalán, sino también porque Cataluña tiene tradición republicana y democrática, y la esencia catalana es la “comunidad”. Pero más allá de definir un lugar específico, que dependerá siempre de la disponibilidad y ofertas que surjan, hay que destacar sobretodo que el lugar, idealmente, debería estar localizada en un pueblo abandonado de unas 20 hectáreas más o menos, con edificaciones derruidas o semi-derruidas, tierras de cultivos y agua, tener pequeñas localidades cerca o a una distancia razonable de alguna gran ciudad, situada a un radio no mayor de una hora en coche. Interesa estar separados de las grandes vías y disponer de un buen acceso que nos permita la sustentabilidad que suministra la recepción de visitantes en fin de semana.
Sin embargo, encontrar un núcleo rural abandonado que cumpla más o menos con las características que se exigen y que esté disponible para su rehabilitación, repoblación y revitalización, es una tarea difícil que va a necesitar del apoyo de las autoridades locales, Administraciones, Ayuntamientos interesados, Fundaciones, Empresas y de la colaboración del Departamento de Medio Ambiente y Vivienda, para poder conseguir su concesión o compra.
Propiedad jurídica
Una vez conseguida la concesión del pueblo, se propone a los futuros pobladores beneficiados, como régimen de tenencia alternativo a la propiedad (entre la propiedad y el alquiler), el Condominio o Modelo de Cooperativa de Uso (MCU) como en los países escandinavos (Modelo Andel), Alemania (Wohnprojekte) y también en Latinoamérica (FUCVAM). De hecho la Asociación SostreCívic está introduciendo, adaptando y aplicando estos modelos en nuestra cultura, legislación y sistema económico-financiero con la colaboración del Departamento de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat yadministraciones locales de Cataluña. En estos modelos no se compra el terreno o la vivienda en propiedad, que queda en manos de la cooperativa, sino el derecho al uso ilimitado de ella (una figura similar al usufructo vitalicio), siendo mucho más barato, ya que por un módico precio mensual o “alquiler” asequible, proporcional a la superficie de la vivienda y a las rentas de las personas, se puede hacer uso de ella toda la vida. Ese derecho de uso (del terreno edificado o no) se ofrece a cambio de construir o rehabilitar la vivienda, y al mantenimiento y mejora del edificio por parte de sus futuros moradores.
De este modo, lo único que poseerán los usufructuarios de las viviendas es un título, como el de un club, o una acción, que se puede vender, en caso de deserción o abandono de la comunidad. En este caso, si el poseedor se retira, la venta de los derechos sobre las inversiones individuales realizadas (el gasto que el propietario hizo para la construcción o reconstrucción de su vivienda y/o negocio) se hará exclusivamente a la persona que participó en la convocatoria, pero que quedó en la lista de espera de los seleccionados. Ella deberá permanecer medio año viviendo en la casa y/o regentado el negocio abandonado y tendrá que demostrar en ese período de prueba, si es merecedora de lo que ha recibido, antes de que el Consejo (Junta Directiva de la Cooperativa de pobladores de la Ecoaldea) autorice su traspaso.
Este Consejo de delegados escogidos cada 2 – 4 años, sugiere los intereses a pagar por el tiempo transcurrido y las mejoras efectuadas, sin especulación, arbitra y revisa la justicia de la transacción y luego concede o no la autorización final y el Certificado de Paz y Salvo imprescindible para realizarla.
Sugerencias para su Edificación
Ya en posesión del pueblo, se sugiere primero reunirse físicamente en el terreno despoblado, para aplicar poco a poco el plan esbozado, organizados en grupos funcionales y con una división del trabajo rotativo, según programa y calendario de ejecución de obras. Para esto podría conformarse el primer núcleo base de la comunidad, o sea los fundadores de VilaTics. Un mínimo de 12 personas, 6 compañeros y 6 compañeras, energía de ambos sexos en equilibrio, que vibren en el mismo deseo de comenzar el trabajo, teniendo en cuenta los principios de diseño y edificación, acordes con la Permacultura. Este mínimo de 6 familias, deberán iniciar la obra de construcción de sus casas y espacios comunes, pero viviendo durante el tiempo que se estime necesario, dentro de un núcleo habitable, pre-existente en el pueblo, con las comodidades básicas para vivir y llevar a cabo el trabajo. Esta “casa común” debería ser un edificio diseñado para ser utilizado rotativamente por todos los grupos de residentes, que vayan llegando. Con una cocina común, sala común, servicios y posteriormente instalaciones que no existan en las casas individuales y que sería en el futuro, el Centro Comunitario del pueblo.
Además debemos tener en cuenta el sistema de trabajo de reciprocidad familiar entre los miembros de la comunidad, para el levantamiento o edificación de las viviendas y para trabajos agrícolas. Este sistema consiste en la ayuda de trabajos que haga un grupo de personas a miembros de una familia, con la condición que ésta corresponda de igual forma cuando ellos la necesiten, como se dice: “hoy por ti, mañana por mi” y en retribución se sirven comidas y bebidas durante los días que se realice el trabajo.
Hay que señalar también, que las viviendas ecológicas autoconstruidas por los nuevos pobladores del primer equipo, serían obras guiadas y supervisadas por expertos en bio-construcción. Luego, una vez acabada su tarea, los iniciados tendrían que replicar la tarea de los expertos al grupo que trabajará a continuación, de forma que consecutivamente se produzca un efecto multiplicador, y así todos se beneficien del conocimiento y experiencia adquirida. Por otra parte, tenemos el trabajo que se realiza en obras a favor de toda la comunidad, una especie de trabajo comunal gratuito y por turno, es una forma de beneficio para el pueblo en general donde concurren muchas familias portando sus propias herramientas, comidas y bebidas. Las familias participan en la construcción de locales, canales de riego, calles, etc.
Cuando el pueblo convoque al trabajo comunal, nadie se puede negar, las personas que no asistan al trabajo serán expulsados del pueblo y perderán su derecho a la tierra. En el aspecto económico, lo que se quiere es sobretodo estimular la creación de nuevos emprendimientos de biocomercio y comercio justo, ecoturismo, y todo aquello que pueda impulsar el surgimiento de pequeños eco-empresarios. Es un objetivo central que los nuevos socios se integren en la economía local, aumentándola y enriqueciéndola mediante la aportación de negocios, capital y utilizando sus destrezas para encontrar nichos todavía no explorados, nuevas empresas basadas en las ventajas medioambientales y las oportunidades que nos brindan la TICs, de modo que todo esto pueda contribuir para el marketing de VilaTics como toda una marca empresaria de Cooperativa.
Las unidades residenciales diseñadas para vivir y trabajar pueden facilitar esto último, lo que permitiría recibir organizadamente huéspedes solidarios, abrirse especialmente los fines de semana, a visitantes turistas que vendrían a aprender, al tiempo que a disfrutar, por ejemplo de: alojamientos, albergue, restaurantes, la producción, elaboración y comercialización de productos de uso doméstico, alimenticio, terapéutico, material didáctico, etc., producidos con criterios de sustentabilidad, de originalidad y de alta calidad. A esto hay que añadir la modalidad del comercio electrónico para diversos rubros y servicios, aparte de todo lo relacionado a terapias para la salud, naturaleza y vida comunitaria, excursiones por las rutas y senderos ecológicos.
Todo esto implica que la apuesta en términos económicos de VilaTics no sea otra que la del modelo Cooperativo, en tanto sistema híbrido que fusiona mecanismos de mercado y no mercado. Estos sistemas no son nuevos pues durante décadas, los investigadores han estudiado los métodos de producción descentralizada y socializada del norte italiano y las cooperativas industriales vascas, como el caso de la Cooperativa Mondragón, que es la prueba empírica más cercana de que la Democracia Económica funciona. En estos modelos los trabajadores son dueños, escogiendo el manejo y limitando la distribución de ganancias, independientes al control del estado.
De hecho, Yochai Benkler (2009) ve la emergencia de producción social y producción de pares como una alternativa a los cerrados sistemas de propiedad Estado-basados y mercado-basados, ya que estas actividades pueden mejorar la creatividad, la productividad y la libertad. Lo nuevo no es el clásico comunismo de planificación centralizada ni el no diluido caos de un libre mercado. Es un emergente espacio de diseño en que la descentralizada coordinación pública puede resolver problemas y crear cosas que el comunismo puro ni el capitalismo puro pueden hacer.
Como vemos, estos modelos de producción colaborativo comparten elementos que lo situarían simultáneamente en los extremos de esas dos viejas ideologías, por lo que podemos deducir que hay otra forma de hacer empresas, otra forma de trabajar, y otra forma en definitiva de vivir en sociedad. Por este camino podemos encontrar la salida que nos lleve hacia el desarrollo sostenible, el cual no pretende un desarrollo convencional, del estilo clásico, tipo revolución verde, plantaciones, o delirios New Age. De lo que se trata más bien, es de propender a un desarrollo alternativo responsable, ecológico, equitativo, una postmodernidad basada en un entendimiento distinto de la naturaleza, de las relaciones humanas, del goce, de la economía y de la ecología. Se trata sobre todo de una alternativa al proceso de urbanización-masificación y a los efectos perversos de la globalización, para lo cual es necesario generar desarrollo local a través de “lugares antropológicos” para la vivienda, trabajo y economía sana. Entornos y espacios “nuevos” donde la educación tenga verdadero sentido para los individuos, y donde su participación activa los lleve a desarrollar una capacidad para la toma de decisiones que genere autogobierno y democracia económica.
Esto puede llevarnos a lo que Bookchin (1978) llamó “la sociedad orgánica”, una sociedad armónica consigo misma y con los ecosistemas naturales, donde la idea de mutualismo simbiótico, basada en el “apoyo mutuo” y en los principios básicos del anarquismo como: la descentralización, autogestión o cooperación, den apertura a todo un inmenso campo para la creación de una sociedad ecológica.
Mientras tanto, vamos preparando las condiciones para su creación, la ejecución de un Proyecto de este tipo podría ser uno de los puntos de partida que necesitamos para emprender el camino que nos lleve a esa sociedad que Bookchin soñó. Como diría George Bernard Shaw no se trata sólo de ver cosas y decir “¿Por qué?” sino soñar cosas que nunca fueron y decir, “¿Por qué no?”. Quizás este Proyecto pueda parecer utópico, pero no olvidemos, como dice Antonio Aramayona en su Blog, que la utopía no está relacionada con lo imposible, sino con lo óptimo, lo cabal, lo perfecto. Sin utopías reales y auténticas la vida carece de sentido, de horizonte. Aristóteles expresó que desde ese telos, la utopía no solo es posible, sino necesaria.
BIBLIOGRAFÍA
1. Benkler, Yochai (2007) La riqueza de las Redes. Disponible en: http://traduccionesprocomun.medialab-prado.es/
2. Bookchin Murray (1978) Por una sociedad ecológica. Ed. Gustavo Gili, Barcelona
3. Brown, L. R. (1998). El futuro del crecimiento. En Brown, L. R., Flavin, C. y French, H. (Eds.), La situación del mundo 1998. Barcelona: Ed. Icaria
4. Bruner, Jerome. (1988). Realidad mental y mundos posibles. Barcelona: Gedisa.
5. Castells, Manuel (2009) Comunicación y poder. Alianza Editorial, Madrid
6. De Ugarte, David. (2007) El poder de las redes. Edic. Electrónica http://www.deugarte.com/gomi/el_poder_de_las_redes.pdf
7. Freire, Juan (2009) De la cultura digital a la cultura material. Disponible en: http://www.lacatedralonline.es/innova/blogs/1-blog-de-la innovacion/posts/111-de-la-cultura-digital-a-la-cultura-material
8. Gros Salvat, Begoña (2008) Aprendizajes, conexiones y artefactos. La producción colaborativa del conocimiento. Barcelona. Gedisa editorial.
9. Kaplún, Mario (1998b) Una pedagogía de la comunicación Edic. De la Torre, Madrid. Disponible en: http://www.scribd.com/doc/6881539/Mario- Kaplun-Una-Pedagogia-de-la-comunicacion
10. Pigem, Jordi (2009) La buena crisis. http://laetus.blogia.com/2009/031401- la-buena-crisis-124-jordi-pigem-124-.php
11. Vargas Llosa, Mario (2000) Las culturas y la globalización. Rev. Caretas Edic. Nº1615. Abril. Lima. Perú Disponible en:
http://www.caretas.com.pe/2000/1615/columnas/mvll.phtml
12. Yus, Francisco. Virtualidades Reales. (2007) Nuevas formas de comunidad en la era Internet. Publicaciones Universidad de Alicante.
Ideas clave: Redes Sociales, Formación Abierta, Comunidades de Práctica, Pueblos Abandonados, Ecoaldea, Repoblación.
Anexo
1. Abraza la Tierra (Proyecto para facilitar la Acogida de nuevos pobladores)
2. Academia de Permacultura Nodo Espiral
3. Agroturisme
4. Amigos de la Tierra
5. Arquitectos sin Fronteras ASF-E
6. Arquitectura Ecológica
7. ASHOKA (Organización de apoyo a emprendimientos sociales)
8. Asociación Asturiana de Agroturismo
9. Asociación de Agricultura Biodinámica de España
10. Asociación Ecoserveis
11. Asociación Española de Bioconstrucción
12. Asociación Española de Municipios contra la Despoblación
13. Asociación Española de Turismo Rural
14. Asociación Vida Sana
15. Barcelona Net Activa
16. CEDRICAT
17. CEET y Des
18. Colegio y Asociación de Ingenieros de Montes
19. Consulting & Design Engineering Energy
20. Departamento de Medio Ambiente y Vivienda (Generalitat de Catalunya)
21. Diputació de Barcelona
22. ECODES (Ecología y Desarrollo )
23. Ecoemprendedores
24. Ecologistas en Acción
25. Economistas sin Fronteras
26. eco-union (Asociación de Profesionales por el Medio Ambiente)
27. Ecouniversidad
28. ESCANDA (Espacio Social Colectivo para la Autogestión la Diversidad y la Autonomía)
29. FADEMUR (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales)
30. FIARE (Banca ética)
31. Finca Luna
32. FOBSIC (Fundació Observatori per a la Societat de la Informació de Catalunya)
33. Fons Catalá
34. Foro de Pueblos Abandonados
35. Foro Repoblando
36. Fundación Biodiversidad
37. Fundación Chandra
38. Fundación Ecoagroturismo
39. Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología
40. Fundación Global Nature
41. ISR (Fundación Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos)
42. Fundación Más árboles
43. FIDA (Fundación para la Investigación y el Desarrollo Ambiental)
44. Fundación Terra
45. Fundación Vida Sostenible
46. Gaia Education
47. Gaia Trust
48. GAP (Grupo de Apoyo a Proyectos de Economía al Servicio de las Personas)
49. GEA (Asociación de Estudios Geobiológicos)
50. GEN (Global Ecovillage Network)
51. Grupo de Discusión Big Green
52. Grupo de Trabajo Biodinámico del Mediterráneo
53. Grupo Intercom
54. Hábitat Tierra
55. Horta de la Viola
56. Instituto de Permacultura Montsant
57. IRADARI (Proyecto de Repoblación)
58. L’Era Espai de Recursos Agroecològics
59. MAKILA (Sociedad Cooperativa Agroecológica)
60. Observatorio Rural de Empleo
61. Oikocredit (Banca ética)
62. Plataforma Rural
63. Proyecto Ecosalvia
64. Red Calea para el desarrollo agroecológico
65. Red de Construcción con balas de paja
66. (ENA) (Red de Ecoaldeas de las Américas)
67. Red de Formadores Agrarios
68. Red de Permacultura del Sureste
69. Red de Permacultura Ibérica
70. Red Española de Desarrollo Rural
71. RIE (Red Ibérica de Ecoaldeas )
72. Rural Emprende
73. Savia Rural
74. SEAE (Sociedad Española de Agricultura Ecológica)
75. Triodos Bank (Banca ética)